El uso del EMDR en el duelo normal

El proceso normal de duelo es un proceso natural de auto-sanación. Este proceso implica una gran cantidad de dolor y emociones negativas, pero no requiere intervención terapéutica. Cuando tú ya has pasado por un proceso de duelo, es más fácil para ti, como terapeuta, confiar en este proceso.

Aunque no es necesario intervenir per se, a veces EMDR puede utilizarse para ayudar al cliente con una parte o un aspecto específico del proceso. Puede ayudar facilitando el proceso normal de duelo.

Posibles aplicaciones:

Siempre hay algunos aspectos que son particularmente dolorosos. Por ejemplo,

  • Las imágenes del sufrimiento en el hospital durante los últimos días,
  • Una discusión justo antes de una muerte inesperada,
  • La decisión de desconectar la máquina de respiración asistida AHORA.

Aquí EMDR puede ser útil.

  • Los asuntos pendientes es otra posible aplicación de EMDR.
  • Lo que típicamente se ve trabajando con EMDR en los temas relacionados con dolor emocional profundo (pena) es una fuerte y espontánea tendencia a descubrir y atribuir significado. El significado tiene el efecto de la reconciliación, de dar consuelo.

En el duelo no complicado, con el Trauma Tipo I, el protocolo básico de EMDR es suficiente.

En el duelo complicado, como en el Trauma Tipo II, estamos hablando de preparación, ritmo y tiempo oportunos, y entretejido cognitivo y de otros tipos.

EMDR entonces se convierte más en un arte que en una técnica.

DONDE TERMINA EL DUELO NORMAL Y
COMIENZA EL DUELO COMPLICADO

No hay un límite claro entre el duelo normal y el complicado. A veces, la imagen clínica es engañosa: el cliente no lo muestra o no expresa en toda su extensión su mundo interno, por ejemplo, en casos de vergüenza o culpa. O el terapeuta ve patología donde sólo hay intensidad, o un estilo personal. Frecuentemente, las complicaciones se manifiestan con respecto a unos aspectos específicos limitados, mientras otros permanecen en un nivel no problemático.

La persona que ha sufrido la pérdida parece estar “atascada” o “bloqueada” en algún aspecto del duelo.

SÍNTOMAS QUE SE CONFUNDEN CON SIGNOS DE DUELO COMPLICADO

  1. Experimentar un resurgimiento de temas de pérdidas del pasado que pudieran estar o no resueltas con éxito.
  2. Experimentar sentimientos distintos de la tristeza (por ejemplo, culpa o enfado), o reaccionar a la pérdida en formas distintas de las psicológicas (físicamente, socialmente).
  3. Sentir que parte de la persona que ha sufrido la pérdida ha muerto con el ser querido.
  4. Continuar la relación con el fallecido.
  5. Mantener partes del entorno para estimular el recuerdo del fallecido.
  6. Realizar acciones para que los demás no olviden al fallecido.
  7. Sentir un incremento en la vulnerabilidad sobre la posibilidad de morir uno mismo o de la muerte de otros seres queridos.
  8. Sentirse reacio a cambiar las cosas si el fallecido había formado parte de ellas. (No querer cambiar a un nuevo año/casa/trabajo).
  9. Experimentar que algunos aspectos del duelo continúan a lo largo de muchos años, si no para siempre.
  10. Sentir resentimiento porque otros continúen viviendo mientras que el ser querido ha muerto.
  11. Experimentar períodos transitorios de intenso dolor (pena) mucho después del fallecimiento. Incremento posterior transitorio del dolor (pena).
 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *